El Deporte Adaptado en Personas con Discapacidad Intelectual, abriendo espacios para su práctica.

01.07.2020

Antes de comenzar hablar sobre el deporte adaptado para las personas con discapacidad intelectual (PcDI) debemos mencionar que según la Asociación Americana de Retardo Mental (AAMR), la define como toda aquella persona que posee una limitación significativa en el funcionamiento intelectual y en su conducta adaptativa, como lo son sus habilidades prácticas, sociales y conceptuales (Luckasson y Cols., 2002, p. 8), con un CI por debajo de un 70 o 75 y que además contemple dos o más restricciones en sus áreas de adaptación, provocando un desarrollo en el aprendizaje de manera más lenta, la cual se manifiesta antes de los 18 años de edad.

Ahora bien, durante mucho tiempo hemos presenciado que para muchos el hecho de tener una discapacidad intelectual (DI), se presentaba como una barrera para la realización o práctica del deporte y no como una oportunidad para adquirir hábitos participativos y saludables a lo largo de sus vidas, la Clasificación Internacional Funcional (CIF), define como "participación" a la implicación y el compromiso en las situaciones de la vida, incluyendo el ocio y las actividades recreativas. Si profundizamos en esta definición y en la participación de las PcDI, entenderemos que el deporte es una dimensión muy importante para fomentar y potenciar su funcionamiento intelectual y su conducta adaptativa, contribuyendo a su desarrollo motor y físico, a sus habilidades de comunicación y sociales, como a su participación, por otro lado, podremos potenciar en ellos una vida independiente y autónoma que en el tiempo se transformará en autodeterminación y motivación.

Pero pensemos, porque debemos comprender que el deporte es muy importante en las personas, para resumirlo en pocas palabras, según investigaciones han demostrado que la práctica deportiva constante hacen que los músculos liberen una proteína denominada IGF-1 al cerebro, que es el mediador principal de los efectos de la hormona del crecimiento, y que se encarga de liberar la BDNF o Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro, la cual se sitúa principalmente en el hipocampo y la corteza cerebral, actuando como un factor de crecimiento que fortalece y forma nuevas conexiones neuronales, la que induce a una capacidad del cerebro de cambiar y remodelar las conexiones neuronales, modificándose en función de su necesidad, como también en la liberación de endorfinas, asociadas al sentimiento de euforia, felicidad, bienestar y buen humor, lo que significa que la realización de actividad física y el deporte provocan un aumento en los niveles de BDNF al verse estimulado, mejorando de este modo la capacidad de aprendizaje (Correia PR et al. 2010), y es debido a ello que creo firmemente en la importancia de la práctica deportiva en personas con discapacidad intelectual (PcDI).

Una vez comprendido lo anterior, a veces no nos atrevemos a dar un primer paso para iniciar y fomentar la idea de realizar talleres de deportes adaptados en PcDI. Les dejaré algunos Tips que según lo experimentado a lo largo de los años deben ir enfocándose, como lo son siguientes puntos; Diagnóstico: debemos comenzar por conocer el nivel de Coeficiente Intelectual (CI), este diagnóstico lo debe realizar un psicólogo a través del test WAIS (15 y 64 años) y el test de WISC (infantil y los adolescentes) los cuales evalúan la inteligencia global, que pueden estar referenciada o ejemplificada en los siguientes grados; Leve (>6 años) con CI 50 a 70, Moderado (3 a 5 años) con CI 35 a 50, Grave (2 a 3 años) con CI 20 a 35 y Profundo (>2 años) con CI inferior a 20. Anamnesis: es de suma importancia, ya que debemos saber si toman medicamentos o se encuentran en tratamiento, porque podrían sufrir algún tipo de descompensación producto de su condición a la hora de realizar actividades deportivas, en ocasiones es recomendable incorporar los datos de los familiares o personas cercanas. Evaluación Física: es fundamental debido a que nos permite identificar y aportar información relevante del progreso y sobre si se han cumplido los objetivos propuestos, para ello. Les aconsejo realizar tres evaluaciones; la primera (inicial) al momento del ingresar a la práctica deportiva para conocer la condición física/psicológica en la que se encuentra, la segunda (proceso) como seguimiento ya sea de manera trimestral o semestral para ver los avances propuestos en los objetivos y por ultimo (final)al finalizar el año de práctica deportiva, con motivo de ver si se cumplieron los objetivos propuestos y su retroalimentación, es recomendable comenzar con una evaluación motriz, debido que es en el área que presenta mayor dificultad de desarrollo ya que no tienen una base de las Habilidades Motrices Básicas (HMB). Planificación: debemos tener una planificación deportiva que se adapte y adecue a las condiciones ambientales como a las necesidades de las personas con discapacidad y debemos considerar; planificación anual, planificación clase a clase y lista de asistencia. Instrucciones: debemos concebir que las instrucciones deben ir en ascenso (de menos a más), esto es para darle el tiempo de asimilación y acomodación en la entrega de información, con el fin de ir reestructurando cognitivamente el aprendizaje a lo largo de su desarrollo deportivo, pensemos que el aprendizaje es un proceso que solo tiene sentido ante situaciones de cambios que se generan en el deporte. Para las instrucciones en las personas con discapacidad intelectual (PcDI), les recomiendo enseñar a través de la observación con información moderada, para que les permitirá asimilar y aprender la técnica deportiva en base a sus capacidades cognitivas y reforzando lo aprendido. Niveles de trabajo: debemos ser capaces de generar niveles básicos, intermedios y avanzados de enseñanza deportiva según el deporte que practiquen las personas con discapacidad intelectual PcDI, basándonos en sus condiciones individuales (sexo, edad, habilidades y grado de coeficiente intelectual), en función a las posibilidades de participación en la actividad, con el fin de entregarles el máximo de acceso al deporte que se está practicando. Asistentes Habituales: se sabe lo difícil que es tener un asiste deportivo para la realización de talleres en las personas con discapacidad intelectual (PcDI), es por ello que es bueno contar con los apoyos habituales (padres o familiares directos) debido a pueden ser de gran ayuda para el profesor o monitor que realiza los talleres deportivos, obviamente se le deben entregar orientaciones para su aporte y que no se caiga en la sobre protección o asistencialismo.

Para finalizar, sabemos que el deporte adaptado en personas con discapacidad intelectual (PcDI) no alcanza la notoriedad que realmente se merece, aún siguen quedando barreras y prejuicios que los perjudican, pero debemos entender que el deporte tiene una función educativa para el aprendizaje siendo un gran facilitador social, es por ello que debemos abrir espacios para su práctica deportiva en estas personas. Según Paredes (2002), nos menciona "El deporte es un fenómeno complejo, abierto que expresa una idea en constante evolución acorde a los tiempos y que constituye un componente significativo de la experiencia vital del ser humano como individuo y del colectivo social".