Vol. 1, nº 1 Año 2020
Versión Online ISSN: 2810-7950
Artículo de Difusión
La Actividad Física a través del juego inclusivo
Physical Activity Through Inclusive Play
Fecha de publicación: 2020/09/07
Autora: Claudia Maureira Aliaga
Educadora de Párvulos. Diplomada en Actividad Física y Deportes Adaptados PeSD. Diplomada en Gestión en Instituciones Educativas.
Afiliación Asociación de Deportes Adaptados Chile
Revista Especializada Afams, 1(1), 1-3. (Septiembre, 2020). ISSN: 2810-7950.
Resumen
Este artículo aborda la importancia de la actividad física a través del juego inclusivo en la educación inicial, destacando a la diversidad como una oportunidad de enriquecimiento social y no como un problema. Basándose en marcos como la UNESCO y las Bases Curriculares de la Educación Parvularia en Chile, se concibe al juego como un derecho, un principio pedagógico fundamental y una metodología esencial para el desarrollo integral físico, psicosocial y emocional de los niños.
Palabras Clave: Juego inclusivo, Actividad física, Educación parvularia, Discapacidad, Desarrollo integral
Abstract
This article addresses the importance of physical activity through inclusive play in early childhood education, highlighting diversity as an opportunity for social enrichment rather than a problem. Drawing on frameworks such as UNESCO and the Curricular Bases for Early Childhood Education in Chile, play is conceived as a right, a fundamental pedagogical principle, and an essential methodology for children's comprehensive physical, psychosocial, and emotional development.
Keywords: Inclusive play, Physical activity, Early childhood education, Disability, Comprehensive development
Introducción
La construcción de una sociedad verdaderamente inclusiva requiere una transformación profunda en los modelos establecidos, demandando una renovación en los métodos pedagógicos, contenidos y formas de organización en todos los niveles del sistema educativo. Lejos de ser un obstáculo, la diversidad es entendida por organismos internacionales como la UNESCO como una valiosa oportunidad para el enriquecimiento social mediante la participación activa de los individuos en la vida comunitaria, cultural y educativa. En este escenario, la infancia temprana se posiciona como una etapa fundamental, donde los niños y niñas deben ser reconocidos de manera plena como sujetos de derechos, incluyendo el acceso garantizado al juego, el descanso y la recreación adaptada a su edad, tal como lo establece la Convención de los Derechos del Niño.
En el contexto de la educación parvularia, marcos regulatorios como las Bases Curriculares en Chile validan al juego no solo como una herramienta lúdica, sino como un principio pedagógico y una metodología central que estimula la imaginación, la libertad y la creatividad. Al ser la etapa preescolar un periodo con condiciones fisiológicas óptimas para el progreso extraordinario de habilidades básicas, el juego actúa como el canal idóneo para incorporar tempranamente hábitos de vida activa y saludable. Por lo tanto, el diseño de actividades físicas motrices dentro del aula debe orientarse de forma universal hacia la inclusión, promoviendo entornos que eliminen barreras, respeten los ritmos individuales y fomenten la empatía y la interacción social de todos los párvulos en igualdad de condiciones.
Desarrollo
El Juego como Base de la Actividad Física y el Desarrollo Integral
En los niños y niñas, la actividad física es reconocida en gran parte a través del juego. Como señala Stone, "El Juego es recreación porque continuamente recrea la sociedad en la que se realiza". Esta actividad lúdica posee una relevancia crítica en la etapa preescolar debido a que se presentan las mejores condiciones fisiológicas para el aprendizaje. Es un periodo donde los párvulos se muestran especialmente sensibles al desarrollo de destrezas básicas, experimentando un progreso extraordinario de habilidades y motivaciones que impactan significativamente en su crecimiento integral.
A nivel teórico, autores fundamentales como Bühler (1928), Chateau (1946), Erikson (1950), Piaget (1971) y Minerva (2007) han respaldado ampliamente cómo el juego incrementa los aspectos psicológicos y contribuye decididamente al bienestar general en la infancia. Mediante el juego se adquieren las herramientas motrices, cognitivas, psicosociales y emocionales fundamentales que definirán el futuro de los niños y niñas. Para propiciar la correcta adquisición de este hábito saludable, es imperativo diseñar experiencias que sean divertidas, llamativas, no repetitivas, seguras, fáciles de realizar y que, sobre todo, favorezcan la interacción social genuina.
El Diseño Universal y la Eliminación de Barreras Inclusivas
Para que un juego motriz sea auténticamente inclusivo, debe permitir la participación y el aprendizaje en conjunto de todos los niños, independientemente de sus características o circunstancias individuales. Lograr este objetivo requiere que las instituciones y los equipos educativos identifiquen y eliminen proactivamente las barreras que limitan la participación, brindando apoyos u organizando los ajustes pertinentes. Estos ajustes pueden abarcar desde el respeto riguroso por los ritmos individuales de ejecución hasta el desarrollo de juegos en entornos con una infraestructura accesible que facilite la movilidad libre.
Un enfoque crucial propuesto en este análisis es que el diseño de las actividades físicas lúdicas debe realizarse de manera universal de antemano. Al planificar, se debe considerar toda la diversidad de discapacidades posibles, así como las diferencias de índole social y cultural, con el fin de que ningún factor se transforme en una exclusión. El juego debe ser presentado de tal modo que todo el grupo pueda desarrollarlo en igualdad de condiciones, minimizando la necesidad de realizar variaciones específicas o segregadoras para una persona en particular. Como bien afirmaba Maria Montessori (1970), "Los estímulos son las razones de las cosas para atraer su atención"; por lo tanto, la labor profesional radica en organizar con antelación el espacio, los materiales y las dinámicas para que no sean meros objetos de observación, sino oportunidades reales de manipulación y relación.
Beneficios del Juego Motor Colectivo y el Rol de la Educadora
La investigación científica evidencia que las intervenciones tempranas basadas en el juego motor grupal generan resultados superiores en comparación con los enfoques individualistas centrados exclusivamente en el déficit. Específicamente, los sujetos en la infancia temprana con alguna discapacidad que practican actividades de juego motor intelectual o físico en su grupo de pares adquieren mayores habilidades de socialización y adaptación. Toffano Martini (2004) destaca que la actividad física colectiva influye positivamente en los estilos atencionales, los procesos de percepción, y en la construcción y procesamiento de la información, cumpliendo un rol central en la saludable conformación de la identidad personal.
Por consiguiente, al implementar la actividad física por medio del juego en el aula ordinaria, se deben resguardar los siguientes criterios prácticos:
- Prestar atención primordial a las diferencias individuales.
- Promover permanentemente un ambiente de comunicación asertiva.
- Entregar orientaciones precisas y repetirlas cuantas veces sea necesario.
- Incorporar ejercicios respiratorios acordes a las necesidades de cada párvulo.
- Fomentar la orientación espacial y el sentido del ritmo sin descuidar el desarrollo de las destrezas físicas generales.
Este paradigma demanda una alta motivación, formación continua y una auténtica profesionalidad por parte de la educadora. Quien ejerza la docencia debe actuar como un agente dinamizador y empático que estimule los intereses propios de la edad preescolar, ampliando sus horizontes de instrucción, educación y corrección. Asimismo, se deben mitigar activamente aquellos juegos que refuercen conductas caprichosas, egoístas o individualistas. Al término de cada actividad, es valioso realizar evaluaciones y valoraciones justas integrando la participación de los propios párvulos. La educadora debe integrarse en las dinámicas como un miembro activo del grupo colectivo, solicitando constantemente iniciativas y propuestas de juego a los niños para garantizar una culminación exitosa y democrática de la jornada.
Conclusión
El juego abierto a la diversidad representa un desafío complejo pero perfectamente alcanzable para los equipos docentes y el personal capacitado que interactúa diariamente en la educación inicial. El conocimiento profundo de las características individuales, el acompañamiento oportuno y la elaboración de estrategias de intervención empáticas son las claves fundamentales para sentar las bases primordiales de todos los aprendizajes, experiencias y sensaciones que acompañarán el desarrollo de los niños y niñas a lo largo de sus vidas.
Referencias
Good Neighbors. (s.f.). Derechos del niño, niña en Chilehttps://goodneighbors.cl/derechos-del-nino-nina-chile/
McGraw-Hill Education. (s.f.). [Capítulo de libro sin título especificado]https://www.mheducation.es/bcv/guide/capitulo/8448171519.pdf
Minerva, C. (2007). [Título de la obra no especificado].
Ministerio de Educación de Chile. (2001). Bases Curriculares de la Educación Parvularia (BCEP).
Ministerio de Educación de Chile. (2018). Bases Curriculares de la Educación Parvulariahttps://parvularia.mineduc.cl/wp-content/uploads/2019/09/Bases_Curriculares_Ed_Parvularia_2018-1.pdf
Montessori, M. (1970). [Título de la obra no especificado].
Montessori Space. (s.f.). La exploración de los sentidos en Montessorihttps://montessorispace.com/blog/la-exploracion-de-los-sentidos-en-montessori/
Naciones Unidas. (s.f.). Convención de los derechos del niño.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO]. (s.f.). Inclusiónhttps://www.unesco.org/es/education/inclusion
Recibido: 12 de Agosto de 2020; Aprobado: 01 de Septiembre de 2020
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